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Prohibición de munición de plomo

Prohibición de munición de plomo

La composición de la munición

Hola compañeros, hoy hemos dedicado este post a un tema que pensábamos ya resuelto pero que, por desgracia, vuelve con fuerza. Me estoy refiriendo a la prohibición del plomo en la munición, cartuchos y balas.

Hace ya tiempo, se estuvo discutiendo el tema de la composición de los perdigones de los cartuchos, que si era contaminante, si no, etc.. El tema quedó ahí y no se aportaron estudios concluyentes de que el plomo de los perdigones fuera tan contaminante como algunos han querido convencernos.

El problema viene cuando veo una noticia en un diario digital, “El diario.es” en el que se comenta que, La Comisión Europea ha encargado un informe a la Agencia de Productos Químicos (ECHA) para determinar la toxicidad para el medio ambiente del plomo en los cartuchos.

A día de hoy no nos consta el resultado de dicho informe, pero cada vez se estrecha más el cerco al cartucho tradicional, prueba de ello es que la prohibición del plomo en cartuchos y balas ya existe en nuestra legislación, me estoy refiriendo al Real Decreto 581/2001, de 1 de junio, por el que se prohíbe el uso de munición que contenga plomo en zonas de humedales.

Legislación

“Artículo 1. Prohibición.

  1. Se prohíbe la tenencia y el uso de munición que contenga plomo durante el ejercicio de la caza y el tiro deportivo, cuando estas actividades se ejerzan en zonas húmedas del territorio español que estén incluidas en la Lista del Convenio relativo a Humedales de Importancia Internacional, hecho en Ramsar, el 2 de febrero de 1971.
  2. La referida prohibición alcanza también a las zonas húmedas que sean objeto de protección conforme a cualquiera de las figuras de espacios naturales protegidos legalmente establecidas.”

Esta problemática alcanza igualmente a las balas de los rifles, muchas de ellas con contenido de plomo en mayor o menor medida y mucho ojo con abandonar las vainas en el monte.

Argumentos a favor y en contra

Varios argumentos a favor y en contra del plomo en la cartuchería.

A favor:

  1.  Los perdigones de acero, por ejemplo, presentan problemas por el rebote del perdigón, éste no se deforma apenas con el impacto y rebota en superficies duras con el consiguiente peligro.
  2.  El precio. El plomo resulta más barato que otros materiales.
  3.  La adaptación de los cañones de las escopetas. ¿Valen todos los cañones para tirar con un material diferente al plomo?
  4.  El plomo es mucho más reciclable que otros materiales.
  5. El plomo, al ser más maleable que el acero, al impactar en el animal, se deforma y produce una herida más grande.

En contra:

  1. La contaminación del plomo para el medio ambiente.
  2.  La ingesta de perdigones por aves acuáticas que luego son ingeridas por aves carroñeras, raposos, etc…
  3.  Las concentraciones de plomo en acuíferos que pueden llegar a ser perjudiciales para la salud humana.

En definitiva, el problema sigue planteado y aún no existe una respuesta definitiva. La ausencia de informes técnicos definitivos que demuestren lo perjudicial del plomo, provoca que las empresas productoras de munición no se lancen definitivamente a abandonar el plomo.

¿Habéis tirado alguna vez con munición libre de plomo? Contadnos vuestra experiencia.!!!

 

 

 

A LA CAZA DE LA TRUFA

El año pasado tuve ocasión de acompañar al monte a un amigo aficionado a la “caza” de trufas con perro.

Debo comenzar diciendo que no conocía absolutamente nada de esta afición pero mi experiencia fue alucinante y muy recomendable.

Quedamos a primera hora de la mañana y salimos hacia el lugar previamente determinado por mi amigo Javier. Una vez llegados al lugar, comenzó a trabajar el perro, de raza indeterminada, pero de gran viveza y mucho oficio, según me relataba su amo.

En principio, nuestra actividad se limitaba a ir andando mientras el perro iba olfateando el suelo y escarbando de vez en cuando. Al poco de comenzar nuestra marcha, el perro se ve muy “picado” con una zona de terreno y mi amigo se dirige hacia donde el perro le marca. Comienza con las patas a escarbar el suelo y Javier le aparta y con un artilugio tipo paleta de jardinero, empieza a extraer tierra hasta hacer un pequeño agujero. Tras unos segundos escarbando y sacando tierra, puedo observar una pequeña bola oscura, poco más grande que una bola de golf. Es la ansiada trufa.

Caricias y ánimos al can y limpieza superficial de la trufa. Si bien no es muy grande, su olor es impresionante. Guardamos la trufa en una cesta de mimbre y seguimos camino.

A los diez minutos otra vez el perro escarbando. Comenzamos la misma operación, apartamos al perro y Javier comienza a hurgar sacando la tierra hasta llegar al preciado tesoro, ante nosotros, una enorme trufa de tamaño aproximado de una naranja. Buena captura, un aroma inconfundible y muy agradable al olfato. Limpiamos superficialmente la superficie de la trufa, y al cesto.

Una vez más carantoñas y palabras del ánimo para “Tiro” así se llama el perro de mi amigo Javier. Tras la última captura y viendo la hora, se impone la parada y a reponer fuerzas, bocata de panceta y unos tragos de vino. Continuamos la marcha por una zona de monte cerrado cuando oímos unos ruidos de matorrales moviéndose. El perro se pone nervioso y se dirige hacia el lugar donde provenían los ruidos, comienza a ladrar y tras los matojos, se arranca una corza que comienza a romper monte arriba.

El resto de la mañana se dio bastante bien y al final conseguimos 700 gramos de trufas aproximadamente. Una experiencia muy satisfactoria.

Tras la jornada de mañana nos dirigimos a casa de Javier y dimos cuenta de la comida que había preparado su madre. Tras la misma y en la sobremesa, comienza a contarme un sinfín de curiosidades relacionadas con la trufa.

En relación con los perros truferos, Javier me comenta que el perro es fundamental para la captura de las trufas, ya que, sin él, sería muy difícil dar con la trufa dado que se encuentra bajo tierra, aunque nos comenta que hay algunos que van sin perro guiándose por una mosca que, dado el aroma de la trufa, se posa en el lugar donde ésta se encuentra, no obstante, me comenta Javier que no es una técnica muy fiable.

Me comenta también mi amigo que el adiestramiento del perro es fundamental, debe comenzar desde muy joven y no utilizarlo para la caza, únicamente para localizar trufas. Si alternáramos al perro con ambas actividades, el perro se distraería y no sabría si vamos a trufas o de caza.

¿Sabías que se ha llegado a pagar 90.000 euros por dos trufas blancas de 900 gramos cada una?

¿Sabías que la trufa blanca es la más apreciada y su valor ronda los 6.000 euros el kilo?

¿Sabías que hay perros truferos que se han vendido por más de 18.000 euros?

En definitiva, una actividad que nos permite un paseo por el monte nada exigente, una interacción con el perro y, al final, el premio, que puede darnos unos ingresos nada despreciables.

¿Te animas?

Cascos para caza

Los peligros del rifle

El rifle y el ruido

Uno de los peligros del rifle es el daño que la detonación puede producir en nuestros oídos y que puede provocarnos pérdida auditiva e incluso, en los casos más extremos, la sordera. Somos conscientes de que muchos de vosotros estáis al tanto de la peligrosidad de disparar sin protecciones auditivas (cascos) no obstante seguimos viendo en el monte muchos cazadores que aún no lo llevan.

¿Cuántos de nosotros no ha reñido a algún hijo por poner la música a tope? Pues bien, ¿por qué no nos aplicamos el cuento?

Los efectos de los disparos de rifle o escopeta para los oídos no es algo novedoso, pero sin embargo seguimos sin tomar precauciones.

Los daños derivados del ruido producido por el disparo cerca del oído pueden dar lugar a diversos trastornos auditivos, hipoacusia, o dificultad para oír por uno u ambos oídos y en casos graves a la pérdida total del sentido del oído, sordera total. El tema pues, no es ninguna tontería y merece la pena que le dediquemos unos minutos.

Sabemos por experiencia propia que el llevar “cascos” en una montería o rececho o simplemente si vamos a alguna galería de tiro supone un engorro ya que muchas veces (dependiendo de los cascos) dificultan la audición, complican una simple conversación (se oye mal al interlocutor) pero sobretodo dificultan el encare y complican sobremanera echarnos el rifle a la cara.

Dado que tanto cochinos como ciervos, cabras, u otros animales que queramos abatir tienen la fea manía de no avisar cuando se ponen a tiro, ello nos obliga a llevarlos puestos durante toda una batida o montería, lo que es notablemente incómodo. No obstante, deberemos acostumbrarnos a llevarlos puestos siempre que dé comienzo la cacería.

Tapones para los oidos.
Tapones para los oidos.

ESTUDIO COMPARATIVO

Para que os hagáis una idea:
Un disparo de rifle alcanza una intensidad de entre 130 y 165 decibelios.
El despegue de un avión a 50 metros alcanza los 120 decibelios.
Un martillo neumático a 10 metros puede llegar a los 100 decibelios.
El umbral aceptable según la OMS no debería sobrepasar los 65 decibelios.

Según un estudio del International Journal of Occupational Medicine and Environmetal Health, de 18 cazadores y 28 aspirantes a policía analizados, acreditaron, que el 72,2 % sufría problemas de audición de diferente gravedad, el 11,7% presentaba una audición normal, y el 16,7 por ciento presentaba una audición normal en el oído más alejado del arma.

En definitiva, y sin ánimo de fastidiar la temporada de caza a nadie, creo que la inversión en una protección auditiva adecuada, nos puede ahorrar un montón de problemas.

Hoy en día existen gran cantidad de modelos de protección. Elegid el que más os guste y…buena caza.

La berrea.

 

Dadas las fechas en que estamos, hemos decidido comenzar este blog con uno de los espectáculos más maravillosos que nos ofrece la naturaleza. Me estoy refiriendo a la berrea.

Con la llegada del otoño se despierta el celo en los cérvidos y comienza un espectáculo realmente asombroso en el que los machos tratan de atraer la atención de las hembras.

Por berrea, se entiende el bramido que emite el ciervo en época de celo, pero además, es toda una representación encabezada por los machos para marcar su territorio y atraer la atención de las hembras.

El año pasado por estas fechas tuve ocasión de viajar a la provincia de Álava para ser testigo de la berrea y quedé impactado. Si bien los bramidos se escuchan durante todo el día es por la mañana, a primera hora y por la tarde, cuando se va echando el sol, cuando los bramidos van en aumento y todo el bosque parece retumbar.

Este comportamiento de los ciervos no se limita a los bramidos, se trata de un auténtico cortejo hacia las hembras, que se acompaña de peleas entre los machos haciendo chocar sus cuernas y persecuciones para echar a los machos jóvenes del harén de los machos más viejos.

Dado que durante estas fechas los animales pierden su habitual miedo al ser humano al estar más centrados en otros quehaceres, como seducir a las hembras, es una ocasión estupenda para acercarnos a estos ungulados y verlos en toda su plenitud. En todo caso, os aconsejo que llevéis unos prismáticos para facilitar la visión y cámara de fotos.

Toda esta representación que nos ofrece la naturaleza puede ir acompañada de una escapada de fin de semana a cualquiera de las zonas en que se puede ser testigo de este espectáculo y aprovechar para probar la gastronomía del lugar o hacer alguna visita cultural que enriquezca

nuestros sentidos. Yo os recomiendo la provincia de Álava porque la he visitado en esta época, pero igual representación la podéis encontrar en otras zonas de España. Existen innumerables casas rurales que ofrecen, además de la estancia, la asistencia a la berrea.

En definitiva, recomendado, escapada de fin de semana completa, espectáculo ofrecido por los ciervos, salida al monte, disfrute gastronómico y alguna visita cultural.

Si alguno seguís mi consejo y os decidís por esta escapada de fin de semana a asistir a la berrea, contadme vuestra experiencia y poco a poco iremos enriqueciendo este espacio de internet.