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Señalización de los cotos de caza

En la actualidad y debido a la normativa vigente en las diferentes Comunidades Autónomas, se están produciendo frecuentes denuncias por el incumplimiento de la señalización de los cotos de caza.

Según la normativa jurídica vigente, se obliga a señalizar los cotos de caza a través de señales o carteles distintivos, a lo largo de todo su perímetro. En el caso que, dentro de él existieran enclaves, también deben estar señalizados.

La colocación de los carteles y señales debe realizarse, de tal manera que su leyenda sea visible desde el exterior del coto o del terreno señalizado.

Dirección General de Montes, Caza y Pesca Fluvial, de 1 de abril de 1971 – BOE-A-1971-516

Según la normativa estatal están algunas de las cuestiones que se deben cumplir a la hora de señalizar. Existen dos tipos de distinciones en las señales de primer y segundo orden.

  • Señales de primer orden: deben estar colocadas en todas las vías de acceso al  terreno acotado y en todos los puntos que sean necesarios para que la distancia entre los carteles no sea mayor a 600 metros.
  • Las tablillas de segundo Orden: deben colocarse entre las de primer orden y con una distancia máxima de 100 metros entre sí.

Normativa de señalización por Comunidad Autónoma

Cada Comunidad Autonómica tiene una regulación para esta materia, excepto la Comunidad de Madrid y Cataluña que se rigen por la Normativa Estatal Básica (Ley de Caza de 4 de abril de 1970 y su Reglamento aprobado por Decreto de 25 de marzo de 1971).

Estas son algunas de las normativas vigentes en cuanto a la señalización de los cotos de caza en cada Comunidad Autónoma, puedes consultar clicando en el nombre de tu comunidad.

Comunidad de Madrid

Catalunya

Comunidad Valenciana

Castilla la Mancha

Castilla y León

Andalucía

Aragón

Galicia

Murcia

Extremadura

La Rioja

Navarra

País Vasco

Cantabria

Asturias

Baleares

Canarias

Los Tiros Largos del Rifle (II)

En nuestro post anterior,   hablábamos de las circunstancias que deberíamos tener en cuenta a la hora de un disparo a larga distancia. En el post de hoy, nos centraremos en dos elementos que son absolutamente decisivos si queremos obtener un tiro certero, la climatología y el rifle.

La climatología

A distancias cortas, es evidente que la climatología no influirá en gran manera en nuestro disparo, pero al hablar de tiros largos, la cosa cambia y tanto el viento, la lluvia, la humedad o la altura, pasan a ser factores de incuestionable importancia si queremos salir exitosos del lance.

Quizá sea el viento el que puede influir en mayor medida en el éxito del disparo. Por ello, no sólo deberemos tener en cuenta la velocidad de éste, sino también, la dirección en que sopla.

No es un secreto que el viento de cola aumenta la velocidad de la bala y si, por el contrario, sopla de cara, su velocidad se reducirá.

A parte de la intensidad del viento, conocer la dirección en que sopla en igualmente importante y para ello resulta útil cualquier “invento casero” desde un antiguo bote de colonia con pulverizador relleno con polvos de talco o simplemente coger un puñado de tierra del suelo y lanzarla al aire para saber la dirección del viento. No aconsejo escupir al cielo…por lo que pueda pasar.

Una vez determinada la intensidad y dirección del viento nos plantearemos si nos interesa mover el punto de disparo o acercarnos al objetivo desde un punto u otro.

La humedad es otro factor que, aunque de menor importancia puede influir en los tiros largos. Hay que recordar que, a mayor humedad, mayor densidad del aire por el efecto del contenido de agua en la atmósfera y por ello, la resistencia al vuelo de la bala es mayor. De igual forma, a mayor temperatura, la densidad del aire es menor y eleva el punto de impacto, a menor temperatura, la densidad del aire es mayor y baja el punto de impacto.

Por último, nos referiremos a la altura en que nos encontremos cuando efectuemos el disparo. Al aumentar la altura, la presión disminuye y con ello existe menos rozamiento con la bala. De igual forma, cuando disminuimos la altura, mayor presión y mayor resistencia del aire.

En todo caso y para no volvernos locos, existen tablas balísticas en las que detallan estas circunstancias, aunque, como todos sabemos, cada lance es un mundo y no hay dos tiros iguales.

El rifle

Es sin duda el elemento básico para un disparo perfecto (dejando aparte la puntería, obviamente)

Rifles hay muchos y cada uno tiene sus preferencias, pero en tiros largos, creo que hay unanimidad en dar la prioridad a los rifles de cerrojo sobre los semiautomáticos.

Los lances a esa distancia, por lo general, sólo admiten una posibilidad de disparo y la dificultad estriba en conseguir la perfecta correlación entre el rifle y la munición adecuada para el tipo de disparo.

Os dejo a vosotros la elección del arma de entre todas las que ofrece el mercado, pero para el tiro largo es tan importante el rifle como encontrar la bala adecuada para el lance en cuestión.

Por último, nos referiremos a las estrías o espirales del cañón. A modo de recordatorio, debemos saber que “el paso” es la distancia en que cada estría da una vuelta completa. Así, un “paso corto” producirá una mayor estabilidad en la bala. Si por el contrario hablamos de “pasos largos” conseguiremos menor estabilidad en la trayectoria de la bala, pudiendo ser desviada por cualquier objeto entre el punto de disparo y el objetivo.

 

Los tiros largos del rifle (I)

Es sin duda este lance, el de los tiros largos, uno de los más apreciados en la caza mayor por la pericia que exige para obtener un resultado satisfactorio.

Factores a tener en cuenta para un tiro largo

A la hora de enfrentarnos a este disparo deberemos tener en cuenta varias circunstancias, sin duda conocidas, pero viene bien recordarlas:

  • La distancia entre el punto de disparo y el objetivo. Su determinación es fundamental para el éxito del disparo. Para ello, sería aconsejable ir acompañado de un telémetro, o a falta de éste, fiarnos de nuestro instinto.
  • La posición del disparo. Sobre ello, existen multitud de opciones, hay quien prefiere tirar tumbado apoyando el rifle en la mochila, quien prefiere el bípode delantero o quien tira de pie con el apoyo de un trípode.
  • La bala. Como siempre, hay gustos para todos los colores, más pesada, más liviana, con punta más o menor afilada, blanda, dura, etc…
  • Circunstancias climatológicas. A corta distancia, salvo un viento fuerte, su influencia es menor, sin embargo, en los tiros largos, su velocidad puede ser determinante para el éxito del disparo.
  • El rifle. Sobre el mismo, lo que decíamos para las balas, para gustos, colores. No obstante, deberemos tener en cuenta el calibre de éste dependiendo de la distancia del tiro.

Una vez vistas las circunstancias anteriores, pasaremos al análisis de cada una.

La distancia

La determinación de la distancia entre el punto de disparo y el objetivo es absolutamente fundamental. No es lo mismo un disparo a 300 metros que a 500 metros. Así, deberemos tener en cuenta el ajuste del visor a la distancia adecuada, procurando el ajuste de las “roscas” de la torreta del visor. Un buen consejo es ayudarse de un telémetro con el fin de obtener la distancia exacta al objetivo.

Hay que tener en cuenta que la bala, a partir de una determinada distancia comienza a caer, con lo que la tendencia de la caída de la bala debe ser tenida en cuenta a la hora del disparo, a más distancia, la caída de la bala es mayor. Por ello es absolutamente fundamental atender a las indicaciones que encontrarás en la caja de las balas, allí, se especificará la caída de la bala por metros transcurridos.

La posición de disparo

Una vez más, cada uno elige cómo efectuar el disparo. De pie, apoyado en un trípode, sentado, mediante la utilización del bípode ajustado al rifle, tumbado apoyando el rifle en la mochila. Sin embargo, para los tiros largos su elección es importante.

Dependiendo de la situación del objetivo, la posición de disparo puede variar. Si tiramos de arriba abajo, de abajo arriba, en plano, etc..

Lo que está claro es que la posición que adoptemos nos debe ofrecer la mayor estabilidad posible, debiendo sentirnos cómodos y sin obstáculos entre el punto de disparo y el objetivo. “Nada de tirar al bulto” ello podría ocasionar desde un accidente no deseado hasta un disparo defectuoso que impidiera la muerte instantánea del animal a batir. Por ello, hay que estar seguro de que hemos optado por la mejor posición posible para el disparo y que nada nos estorba.

LA ELECCIÓN DE LA BALA

La elección del tipo de bala es básica cuando hablamos de tiros largos. El mercado ofrece multitud de opciones según pesos, diseño, puntas, etc… Por ello, deberemos escoger la munición de forma muy meditada.

La mecánica de la bala es relativamente sencilla, a más metros, la caída de la bala es mayor por efecto de la gravedad, no obstante, a mayor velocidad y menor peso, la caída es menor. Así, como decíamos antes, habrá que estar a las indicaciones del fabricante.

¿Bala dura o bala blanda? Básicamente la diferencia estriba en la deformación que se produce en ésta tras el impacto. La bala blanda provoca una mayor deformación y tiende a abrirse, con lo que se incrementa el daño. La bala dura, ofrece menos deformación si bien su impacto es más contundente.

 

 

 

Curiosidadesdelacaza.com

Divorcio y Caza

 

 Quizá sea el divorcio de una pareja una de las circunstancias más duras por las que puede atravesar una persona. Al margen del problema emocional que ello supone, existen una serie de consecuencias que afectan, entre otras cosas, a los útiles relacionados con nuestra afición, la caza.

Siempre que el matrimonio se rija por el régimen económico de gananciales, lo que suele ocurrir en la mayoría de las uniones matrimoniales, salvo algunos territorios forales, los bienes adquiridos por ambos cónyuges, pertenecen por mitad a ambos. Ello quiere decir que, la escopeta, el rifle, trofeos, el perro, el permiso del coto, etc… pertenece al 50 por ciento a cada uno y ello implica también que, si se opta por partir los bienes del matrimonio, habrá que adjudicar a cada uno la mitad de todos los bienes.

Nadie pone en duda en dividir la vivienda cuando se produce el divorcio, pero hay que recordar que los útiles de la caza también forman parte de la sociedad de gananciales y por tanto deben ser repartidos.

Es aquí donde comienza el problema y es aquí donde deberemos emplear mano izquierda si queremos mantenerlos en nuestro poder.

Si vamos a proceder a liquidar la sociedad de gananciales, todos los útiles de caza (escopetas, rifles, perro, trofeos, etc …) deben ser incluidos en el inventario, en muchos casos su valor no será demasiado, pero todos sabemos que hay rifles y accesorios de éstos, que pueden alcanzar un valor nada despreciable.

Por todo ello, deberemos intentar llegar a un acuerdo con el cónyuge que impida que se repartan estos bienes, y ello pasa, inexorablemente, por un ofrecimiento económico por el cincuenta por ciento del importe total de los útiles de caza que pretendamos conservar. En otras palabras, dado que todo se adquirió con dinero ganancial, deberemos dar al otro cónyuge su cincuenta por ciento en dinero y con ello evitaremos que dichos bienes sean divididos entre ambos.

tiros bajos

Evitar tiros bajos en la caza

En este artículo queremos hablaros de uno de los principales causantes de errores en la caza: los tiros bajos. Os contaremos cuáles son las causas que pueden provocarlos y algunas soluciones para que no os ocurran.

Cuando realizamos un disparo y este ha resultado erróneo, solemos culpar a la escopeta o a los cartuchos utilizados. Pero no hacemos un ejercicio de autoevaluación o autocrítica de cuáles han sido los errores que hemos podido cometer al disparar. Esto nos impide corregirlos y mejorar día a día.

Errores más comunes en los tiros bajos

tiros bajos

Estas son algunas de las causas que producen los tiros bajos en la caza:

Tener mala coordinación, adelanto y disparo: Cuando se realiza la fase en la que avanzamos con la punta del rifle o escopeta para alcanzar el punto de adelanto, debemos tener la máxima coordinación, cerebro-ojo-dedo. Nuestro cerebro-ojo, deben dirigir la punta de la escopeta y nuestro dedo debe estar listo para apretar el gatillo para que nuestro cuerpo siga movimiento en el momento del disparo.

Tener el punto de mira muy grande: En muchas armas es frecuente ver que tienen un punto de mira de gran tamaño para que se pueda controlar el tiro. Siempre y cuando el punto de mira no esté muy elevado de la solista, en el caso de que tu arma la lleve, está bien. Ya que esta se encarga de marcar la dirección del disparo.

Que la escopeta sea muy curva: Las medidas de la culata condicionan la dirección de los tiros. Si tu escopeta tiene demasiada curva puede llegar a provocar un tiro bajo. Si se quiere corregir este “fallo” en el arma podemos colocar la culata más alta o recta con respecto a la línea de la solista de los cañones.

Recomendaciones a monteros (II)

Recomendaciones a monteros según el Manifiesto de la Montería

En cuanto a la relación de los monteros con las armas, debemos recordar:

Los monteros evitarán la utilización de armas adecuadas al evento, es decir, aquellas que “aseguren” en la medida de lo posible, la muerte del animal, evitando reses heridas. Así también, se intentará evitar los “tiros largos” en los que se dude de la efectividad del disparo, evitando así reses heridas que puedan perderse.

Deberá procurarse la máxima seguridad en el disparo, evitando el disparo al horizonte y al viso y desde luego, el tiro “al bulto” asegurándose de forma clara de tener el objetivo plenamente identificado.

Los monteros deberán preparar sus armas en el mismo puesto, y no antes, no pudiendo tirar a animal alguno antes de llegar al puesto. Una vez finalizado el evento deberá descargar las armas.

Una vez en la mancha se impide tirar al blanco ni probar las armas, hasta el comienzo del evento.

Una vez en el puesto, los monteros no deben abandonarlo hasta el final de la montería, si por causa excepcional debiera hacerlo, deberán comunicarlo a los vecinos más próximos. Nunca alterar las posturas con el objeto de probar un lance diferente y se deberá permanecer en el puesto hasta el final de la montería.

Respetar las carreras de las reses, sin disparar a las que ofrezcan un mejor blanco a otros monteros.

Acatar siempre la regla de la primera sangre, intentando esclarecer los resultados del lance y, en caso de discrepancia acudir al capitán, cuya decisión debe ser aceptada por los monteros.

Marcar las reses abatidas al objeto de facilitar su retirada y a la finalización del acto, comentar con el capitán las incidencias, comportamiento de las rehalas y otras circunstancias que contribuyan a la mejora de monterías posteriores.

En relación con los perros, el montero deberá respetar y apreciar a los perros, en cuanto que elemento fundamental en el desarrollo del acto.

Asimismo, no pegar ni alejar violentamente a los perros cando muerdan la res cobrada, permitiendo que se ceben con ella durante un tiempo razonable.

De igual forma no disparar a la res rodeada de perros por el peligro de alcance a alguno de éstos. Si por error se hiere o mata algún perro, se comentará inmediatamente al organizador y perreros, asumiendo la responsabilidad del hecho.

licencia de armas

Pasos para obtener la licencia de armas

Este artículo es para aquellos curiosos de la caza que quieren empezar en esta maravillosa práctica. Para poder unirse a las jornadas de caza y adquirir un arma, es necesario contar con un permiso de arma.

A continuación, te contamos cuales son los tipos de licencias existentes y cuáles son los pasos para obtenerla.

Tipos de licencia de armas

Para poder adquirir un arma lo primero que debes hacer es solicitar la autorización a la Guardia Civil y conocer los tipos de licencia de arma:

  • B: comprende a las denominadas armas cortas, pistolas y revólveres.
  • C: armas de vigilancia y guardería.
  • D: armas largas rayadas para caza mayor.
  • E: armas para tiro deportivo y escopetas de caza.
  • F: armas para uso en campos, polígonos y galerías de tiro.

Obtención de la licencia D y E

licencia de armas

Las licencias más comunes son las tipo D y E. Estos son los requisitos y pasos para poder adquirirlas. Para obtener la licencia D y E los interesados deben superar las dos pruebas de capacitaciónuna teórica y una práctica.

Las solicitudes de la licencia de armas tipo D y E se presentan en las Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil convenientes al domicilio.

Con la solicitud se deben aportar los siguientes documentos:

  • Certificado de aptitudes psicofísicas
  • Acreditar la dedicación al deporte de la caza o fotocopia de la licencia de caza.
  • Certificación de antecedentes penales o la autorización para la consulta de sus datos en los archivos de la Administración (Registro Central de Penados y Rebeldes).
  • Fotocopia del DNI o autorización para la consulta de sus datos en los archivos de la Administración (Sistema de Verificación de Datos y Residencia)
  • Certificado de antecedentes sobre violencia de género o autorización para la consulta de sus datos en los archivos de la Administración (Registro Central para la Protección de las Víctimas de Violencia de Género)
  • Justificante de haber pagado la tasa correspondiente para la expedición de la licencia, modelo 790.
  •  En el caso de la licencia tipo D, declaración jurada de la guarda de las armas en caja fuerte.

En el caso de solicitar la licencia tipo D y E por primera vez, también deberá aportar:

  • Certificado de haber superado las pruebas de capacitación para la obtención de la licencia de armas.

Tras esto debes inscribirte en un coto de caza y pagar las tasas. Una vez hecho todo lo anterior, podrás acudir junto con la licencia de arma y de cazador a adquirir el arma para que el que se ha expedido la licencia.

Recomendaciones a monteros (I)

 

Recomendaciones según el Manifiesto de la Montería

Éstas son algunas de las recomendaciones a monteros establecidas en el Manifiesto de la Montería y que todos deberíamos conocer y practicar.

En primer lugar, se hace referencia al resultado de la propia montería, que no siempre es el esperado por los monteros ni por los organizadores de la misma. Ello puede ser debido a distintos motivos, circunstancias ajenas a la propia organización e igualmente pueden deberse a razones propias de monteros, rehalas, etc…

La pericia de los tiradores, calidad de las rehalas, circunstancias climatológicas y otras, pueden dar lugar a resultados poco esperados.

Se habla en el Manifiesto, de las monterías de invitación. En ellas, el invitado deberá respetar la organización de los puestos indicada por el propietario, así como también tener claro que, la propiedad de las reses abatidas, pertenece al anfitrión, y, por tanto, deberemos solicitar permiso de éste si queremos llevarnos algún trofeo a casa.

Continúa el Manifiesto recordando el tema de la puntualidad, deberemos acudir puntualmente a la junta y además deberemos cumplir escrupulosamente las indicaciones y sorteos, al objeto de no demorar la salida de la armada.

Se establecen indicaciones sobre la utilización del vehículo del montero, que no deberá abusar de su uso dentro de la mancha ni llevar excesivo bagaje a la hora de la salida hacia el puesto.

En cuanto a los acompañantes del montero, éstos deberán mantener siempre la debida compostura y silencio al objeto de no perjudicar al resto de la armada.

Se indica también la exigencia de que los vecinos del puesto conozcan nuestra situación, advirtiendo a los mismos de la situación exacta de nuestra posición que impida cualquier accidente por un disparo accidental. De igual forma se destaca que la seguridad de los participantes debe ser un elemento primordial del evento, prevaleciendo sobre cualquier otra consideración.

Hay que recordar que todas estas recomendaciones van en provecho de todos y es por ello que deberíamos seguirlas al pie de la letra.

En nuestro próximo post hablaremos sobre los disparos, consejos y prohibiciones.

 

 

 

 

 

errores más comunes

Tiros en Montería: errores más comunes y cómo evitarlos

En el artículo de hoy queremos hablarte de los errores más comunes que se pueden producir con los tiros en montería.

Muchos cazadores cuando se inician en la caza mayor  y se especializan en las monterías se preguntan por qué se pueden producir tantos fallos cuando algunos tienen una experiencia anterior demostrable en caza menor.

En este caso, la respuesta es muy sencilla. Cuando disparamos en caza menor con una escopeta, se dispara un haz de perdigones, mientras que en caza mayor solo se dispara una bala. Por ello, es más difícil acertar al objetivo con un simple proyectil que contar con un área mayor con más posibilidad de acierto. A esto se tiene que sumar que la presa se encuentra en movimiento.

A continuación te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.

Errores más comunes en los tiros de montería y cómo evitarlos:

Actualmente casi todos los que monteamos utilizamos visor. Este debe quedar colocado en la línea con nuestro ojo, para no tener que estirar el cuello.  Habitualmente recurrimos a levantar la cara, porque en algunos casos utilizamos visores con campanas demasiado grandes y monturas demasiado altas para la montería y el rececho. Esto se soluciona con un visor apropiado y con una colocación más baja o poniendo un suplemento en el lomo de la culata.

Otro de los errores más comunes es la forma de agarrar el arma para disparar. No se debe sujetar como si se fuera a escapar, sino con suavidad o delicadeza. Lo correcto es colocar el dedo pulgar e índice en el mismo lado del guardamano. De esta manera la mano queda recta y abierta en prolongación del antebrazo y no tiene una postura forzada. Esta postura facilita el “swing” y permita que podamos seguir al blanco en movimiento. Al principio puede costar acostumbrase pero con el tiempo podréis comprobar que es el arma no se escapa de las manos.