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¿Sabes qué armas y qué calibres debes usar para cada especie de caza mayor?

Dentro de las especies de la fauna ibérica encontramos animales tan magníficos como el rebeco, el corzo, el venado o el jabalí, del que os hemos venido hablando en anteriores publicaciones. Hoy queremos haceros una pequeña recomendación relacionada con las armas  y el calibre armas adecuado para la caza de cada uno de ellos.

Rebeco y macho montés

Por las similitudes de ambas especies, es posible que nos lleve una buena caminata por un terreno abrupto, por lo que os recomendamos hacer uso de un arma ligera. Por ejemplo, un rifle de cerrojo sería una opción más que recomendable para este tipo de ejemplares. En cuanto a los calibres serían más recomendables  el .222 y el.243.

Corzo

También conocidos en el ámbito de la caza como una de las especies más complicadas de cobrar por su habilidad para mimetizarse con el entorno, su permanente estado de alerta y su gran sentido de la vista. Por lo pronto, antes que la elección del rifle habría que llevar un buen visor para lidiar con lo mencionado anteriormente, aunque un rifle de monotiro o un rifle de cerrojo serían los más adecuados para este tipo de presa. En cuanto al calibre el 30-06 o similar debería bastar.

Gamo, venado y muflón

Dependiendo de si  la modalidad de caza es montería o en puestos o balcón  el calibre variará, así como el rifle.  Siendo una escopeta de dos cañones cilíndricos o un rifle de palanca tipo Winchester dos opciones recomendables para montería, así como un gran calibre para tener éxito. Por otra parte para la modalidad de puestos elegiremos calibres de 7 mm de 200 grains y un rifle de cerrojo.

Sabemos que nos falta por mencionar una de las piezas más codiciadas: el jabalí, pero no os preocupéis, hablaremos de ello más adelante. Por lo pronto, esperamos que este artículo os haya sido útil. Esperamos vuestras opiniones y comentarios.

La espera nocturna del jabalí

Una de las modalidades de caza mayor que va teniendo mayor auge es la espera nocturna del jabalí. Si tienes paciencia y aguantas bien el frío, este puede ser uno de los lances más apasionantes. Me estoy refiriendo a,

La espera nocturna del jabalí

 Para el ejercicio de esta actividad necesitaremos una conjunción de varias circunstancias. En primer lugar, deberemos contar con la luna, lo suyo es que la luz de ésta nos permita el mayor campo de visión, por lo tanto, es aconsejable luna llena.

Además de ello es muy interesante reconoce la zona de la espera con anterioridad al día señalado. Resulta muy interesante fijarse bien en las charcas y reconocer los aledaños para encontrar huellas, restos de pelos, etc.. Así, deberemos conocer las querencias naturales del guarro, siendo los lugares más indicados, charcas de agua, lodazales o zonas en las que, por existir frutos caídos de los árboles castañas, bellotas, frutas, etc…, sea frecuentados por el jabalí.

Otra de las circunstancias a reseñar es el viento. Hay que recordar que si bien el jabalí tiene una vista que no es para tirar cohetes, goza de un olfato y un oído finísimo, por ello deberemos colocarnos contra el viento, nunca a favor, pues nuestro olor corporal asustaría al cochino y mandaría al traste con nuestro lance.

Recomendaciones en la espera

Dado el prodigioso oído del jabalí, nuestra posición en el punto de tiro debe ser lo más quieta posible, cualquier ruido, por pequeño que nos pueda parecer, puede ser suficiente para alertar al guarro y frustrar el lance.

Así pues, queda “prohibido” hablar, mover cualquier objeto que pueda producir cualquier ruido, etc…

No hay que olvidar que el jabalí es un animal extremadamente cauto, y su falta de agudeza visual la suple con un finísimo oído y mejor olfato, pero además, su propio instinto de supervivencia, le lleva a evitar, en la medida de lo posible, salir a zona abierta y exponerse a cualquier peligro. Para ello no es infrecuente que antes de salir a zonas abiertas, se valga del llamado “escudero.”

El escudero es un jabalí de menor edad que precede muchas veces al viejo al salir a lugares más expuestos, y sólo cuando éste no advierte ningún peligro, da paso al más experimentado, por ello, nuestra paciencia debe ser máxima y si el primero en entrar en la zona de disparo es un jabato, a veces es bueno esperar antes de disparar y esperar al jabalí viejo y por ello más experimentado.

A veces, y más en estos lances, es preferible no precipitarse y esperar al guarro mayor.

Otra de las cuestiones que no deben ignorarse a la hora de decantarse por la espera del jabalí, es la referente a la autorización administrativa para poder disfrutar de esta modalidad cinegética. No olvidéis solicitar la pertinente autorización para la espera nocturna y mucho ojo con visores nocturnos y otros aparatos de iluminación artificial, no todas las Comunidades Autónomas lo permiten.

Finalmente, mucha paciencia, buen abrigo y mucha suerte.

Consejos para preparar la caza del jabalí

En esta ocasión os traemos un artículo sobre la caza del jabalí para aquellos que tengáis pensado acometer una espera de jabalí, animales capaces de detectar la más mínima alteración en su entorno y dejar al cazador sin ninguna oportunidad de llevar a buen partido la caza.

Uno de los consejos más básicos no es otro que montar la espera , un método de caza bastante eficaz a la hora de preparar el terreno, puesto que nos permite sorprender al jabalí, un hecho nada sencillo. Su instinto natural y sus sentidos muy desarrollados  gracias a previos encuentros con cazadores hacen del jabalí una de las presas más complicadas.

Lo que para muchos cazadores se ha convertido en puro instinto, para los cazadores poco experimentados puede suponer una gran diferencia. La experiencia es un grado por lo que siempre que se vaya a preparar la caza de un jabalí es recomendable ir acompañado de un cazador veterano y con experiencia en este tipo de piezas.  Por ejemplo, el calibre del arma a menudo puede ser erróneo o inadecuado para derribar al animal. Sobra decir, que además del calibre, la seguridad con las armas es otro punto que se debe reforzar siempre que se pueda, no solo cuando se lleve a cabo la caza del jabalí, sino cada vez que se empuñe un arma. El conocimiento de las reglas, su manejo y funcionamiento debe estar grabado a fuego en la mente de cada cazador.

Las estafas en la caza

Quien más y quien menos ha podido ser alguna vez víctima de las estafas en la caza. Me estoy refiriendo a quien, de buena fe, se ha visto tentado a acudir a monterías o tiradas de perdices, paloma, etc… en las que se ofrecen jabalíes, muflones, venados, etc… y finalmente no hemos visto ni a los perros.

LAS ESTAFAS EN LA CAZA. LEGISLACIÓN

 Es muy frecuente que en las redes y por el boca a boca, se ofrezcan monterías, batidas o tiradas de perdiz, paloma, etc… en las que se prometen abundancia de reses y aves, y al final, ni pelo, ni pluma.

Según el artículo 248 del Código Penal: “1. Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.”

Si bien el texto del Código es bastante claro, su lectura ofrece muchas interpretaciones y no siempre podemos hablar de estafas.

Traducido a la caza, el delito vendría cometido por quien engañe a otro con el fin de obtener un beneficio económico. Entonces, ¿Ofrecer una montería en la que supuestamente vamos a ver infinidad de jabalíes a cambio de un dinero, podría ser delito de estafa?

La respuesta no es fácil y puede ser objeto de discusión. En principio habrá que estar a lo que se ofrece en la publicidad que ofrece el organizador, número de reses, número de rehalas, modalidad de montería, si se incluye comida, desayuno, etc…

En principio, todo lo ofertado debe ofrecerse, no obstante, como todo el mundo sabe, lo que es imposible asegurar es que entren jabalíes o perdices o cualquier otra pieza, pero lo que no cabe duda es que, si el día anterior a la batida o tirada, se han batido o tirado jabalíes o perdices, el organizador está engañando claramente, pues lo que se ha abatido el día anterior no entrara en la montería o tirada ofertada.

De igual forma se producen engaños con el número de rehalas que participarán, en algunos casos se ofertan 10 o 12 y finalmente se presentan 3 o 4. Incluso puede darse el caso (que ya ha ocurrido) de pagar por una montería que jamás se celebró. El compañero, de buena fe, se presenta el día, lugar y hora indicados y allí no aparece nadie. Esto, sin duda, es una estafa como un castillo.

Por ello, a la hora de calificar determinadas conductas como estafa o no, habrá que estar al caso concreto, analizar las pruebas con las que contamos y finalmente, decidir si iniciamos acciones legales o no.

ALGUNOS CONSEJOS:

  • Ojo a la hora de dar el dinero por adelantado.
  • Hacerse copia de las ofertas que aparecen en las redes sociales y en concreto, de la que pensamos acudir.
  • Buscar referencias de la mancha, organizador, etc…

Finalmente, si habéis podido ser víctimas de alguna situación parecida, antes de nada, consultar con algún abogado.

 

 

 

 

La cetrería, el deporte de la naturaleza en estado puro

Para muchos la cetrería es un método de caza en el que solo se emplean halcones y otras aves para capturar a las presas, pero este noble deporte esconde mucho más.  Para los entendidos en el tema, la cetrería no solo es el desarrollo de esta actividad, sino que engloba la cría, amaestramiento  y el cuidado de las aves de caza. Algo que termina en una mezcla de entrega, técnica, pasión y conservación.

Y es que este noble deporte cuenta tan solo con 1300 practicantes en nuestro país, un dato que sorprende dado que quienes lo prueban se enamoran de las aves y todo lo que rodea a estas fantásticas rapaces. Pero que se entiende, cuando se descubren las férreas restricciones que existen en cada comunidad autónoma. Hay quienes describen esta caza de poder a poder entre cazador y presa, por eso es un arte. Ambos animales se encuentran en su hábitat, libres y no hay nada que pueda adulterar el curso de la caza.

Además, no se debe olvidar algo tan  importante como es uno de los principios éticos de este deporte, que no es otro que el que vincula a aves y cetreros. La crianza y el adiestramiento debe ayudar forjar ese vínculo tan importante que lleva a un ave a dominar los cielos y a su cetrero a disfrutar al máximo de este arte.

Imagen de un corzo

La gestación del corzo

 

A raíz de una conversación con un cazador experimentado y buen conocedor del monte, nos hemos decidido a escribir unas líneas sobre la gestación del corzo, que sin duda muchos ignoran.

Época del celo del corzo

Como todos sabemos, el celo del corzo comienza en el mes de julio y las crías llega al mundo en el mes de mayo, ¿cómo es posible entonces que el período de gestación de un animal que pesa entre 20 a 25 kilogramos tenga un ciclo gestacional de diez meses.

Ello nos lleva a que el período de gestación de corzo es superior al humano y parecido al de la vaca. La respuesta está en un fenómeno poco habitual entre mamíferos denominado “diapausa embrionaria” o gestación suspendida. Este fenómeno es una estrategia reproductiva con el fin de aumentar la supervivencia de una especie como en el caso del corzo.

Período gestacional

Consiste en mantener un óvulo fecundado en estado latente sin que éste comience su desarrollo embrionario. El desarrollo del embrión será decidido por la madre una vez se den las condiciones climatológicas, alimenticias, de estrés, etc.. que la corza entiende óptimas para un desarrollo embrionario satisfactorio.

Este fenómeno natural del corzo no aparece en otros cérvidos, ciervo, gamo o muflón, aunque si existen comportamiento parecidos en canguros, roedores y mustélidos (nutrias, comadrejas, hurones, etc…)

A través de este mecanismo, las hembras son capaces de escoger el comienzo del proceso gestacional y así, del nacimiento de las crías, que en el caso del corzo se producen en el mes de abril-mayo, coincidiendo con el período primaveral, de mayor esplendor en la flora y alimento del corzo.

 

 

Protege las almohadillas de tu perro

Consejos para proteger las almohadillas de nuestro perro de caza

La caza con perro es una de las experiencias más satisfactorias en el ámbito de la caza, por ello no debemos descuidar el estado de nuestro perro de caza. Las lesiones en las almohadillas de sus patas pueden afectar a su rendimiento durante la partida, por lo que conviene vigilar esta zona y si es posible reforzarla. De lo contrario nos exponemos a que nuestro compañero no rinda al 100%.

Para evitar que las almohadillas del can se resientan por las altas temperaturas, los rastrojos y la dureza de los caminos, hay gran variedad de remedios que pueden ayudar a reforzar esta zona. Desde incluir en la dieta alimentos con un alto contenido en vitamina A y zinc, a sumergir las patas del can durante un breve periodo de tiempo en aceite de coche usado para ayudar a evitar infecciones y a endurecer las almohadillas.  Estos trucos ayudan a que nuestro compañero este más protegido.

Sobra decir, que además de la protección que le podemos brindar a nuestro perro en los preámbulos de la caza, seguimos estando expuestos a los imprevistos dentro de la propia jornada, por lo que debemos llevar un encima un botiquín de caza en el que no pueden faltar desinfectantes, antibióticos, un spray de polvo de aluminio (para proteger y cicatrizar heridas), gasas algodón…  y cinta americana que será de mucha utilidad en caso de necesitar hacer un vendaje de emergencia.