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Clasificación de perros de caza

Establecer una clasificación de los perros de caza es tarea bastante complicada ya que, con toda seguridad, nos dejaremos alguna raza en el tintero, aunque hemos pretendido incluir a las más características y más extendidas en España. Somos conscientes que las mezclas de algunas razas también han dado extraordinarios ejemplares, no obstante es una clasificación que no pretende en absoluto ser algo cerrado, sino simplemente exponer algunas de las razas más conocidas.

Perros de caza menor

Incluso dentro del capítulo de caza menor, la especialización de algunas razas, permite distinguir entre algunos más de pelo que de pluma y dentro de los primeros, los de pluma, algunos más indicados para perdiz, codorniz o becada.

El Pointer

En un artículo anterior,  ya tuvimos ocasión de dedicar unas líneas a este magnífico animal, de origen inglés, es una de las razas características y más extendidas entre los cazadores por su fino olfato y su versatilidad.

Se trata de un animal muy tozudo, de energía inagotable. Perro incansable, de galopada infinita, muy indicado para perdiz y codorniz. Sin duda lo más significativo de este can son sus muestras, en las que se queda prácticamente petrificado hasta que rompe siguiendo instrucciones de su dueño.

Su extraordinario olfato y su peculiar forma de coger los vientos colocándose en contra del viento, hacen de la caza con este bello animal un auténtico espectáculo. Verle trabajar en las fincas de trigo recién segadas es todo un lujo.

El Drahthaar

Este perro de origen alemán, está poco extendido en España pero presenta unas cualidades inmejorables para la caza.

Como características principales podemos señalar su fuerte instinto de muestra, que desarrolla a muy temprana edad y junto a ello, su facilidad para el cobro. Se trata de un perro todo terreno sin problemas para meterse en el agua en busca de piezas de agua como los patos.

El Braco de Weimar

De origen alemán, es otro de los clásicos de la caza menor por su versatilidad, olfato y su docilidad. Muy válido para cualquier tipo de terrenos, incluso puede ser utilizado como perro de sangre.

Son perros muy cariñosos y obedientes, lo que facilita su interacción con humanos y la posibilidad de tenerlo como animal de compañía.

Uno de los puntos fuertes del braco es su facilidad para cobrar las piezas y ser un animal todo terreno muy apto para la pluma.

El Setter

De cuna inglesa y una de las razas más antiguas, ya que data del siglo XIV, es otro de los característicos de la caza menor.

Tradicionalmente se ha desgajado en dos razas muy parecidas, el setter inglés y el setter irlandés. Ambas razas gozan de un extraordinario olfato y están indicadas para todo tipo de pluma.

De carácter juguetón y algo alocado, es muy serio cuando “va de caza” y sus muestras son extraordinariamente bellas dado el porte del animal.

Epagneul Breton

De origen francés, es uno de los más extendidos por su extraordinaria polivalencia. Perro todo terreno donde los haya, se ha ganado un puesto de honor dentro de los perros de caza menor.

Su escaso tamaño respecto al resto de compañeros de caza, no supone ningún handicap para esta auténtica “cosechadora perruna” capaz en todos los terrenos, secos, húmedos, con frío y con calor.

De olfato extraordinario está muy indicado para todas las especies de pluma, codorniz, perdiz y becada.

Pequeña escultura en bronce con motivos de caza
Escultura en bronce de agarre de perros de caza

Perros de caza mayor

Lo mismo que indicábamos para los de caza menor, nos valen para éstos. No están todos los que son, pero son los más característicos y extendidos. Dentro de este capítulo debemos diferenciar dos categorías:

Perros de busca

Dentro de esta categoría debemos incluir varias razas.

Podenco

Es uno de los incuestionables dentro de las rehalas que recorren las manchas de nuestro país.

Es un animal con muy buenos vientos y está muy indicado para encontrar y levantar la caza de los encames.

De origen presumiblemente egipcio, ya se encuentran jeroglíficos en algunas pirámides con la imagen de este magnífico animal.

Se trata de un perro extraordinariamente fiel a su amo, de carácter muy afable y no agresivo. Es indispensable en cualquier rehala y hoy día se pueden encontrar varias subespecies como el podenco andaluz, el mallorquín y otras.

Si tiene algo en contra, es que su envergadura le da problemas cuando se enfrenta a un cochino de peso. Es este caso, el podenco debe apoyarse en otras razas de mayor fortaleza para evitar ser herido.

Mastín

Si bien puede ser englobado también en la categoría de agarre, los mastines más ligeros de peso ,cruzados con razas de caza menor, ofrecen las dos posibilidades, de un lado el olfato de los de menor y la fuerza del mastín.

Si bien es una raza que se ha utilizado para distintas actividades como el pastoreo y defensa de las cabañas de ovejas frente al lobo,  sus cruces, se han revelado como unos magníficos perros de busca.

Sus cualidades en el agarre vienen dadas por su corpulencia física, que le permite enfrentarse al jabalí de tu a tu y facilite mucho la labor del perrero en la suerte final a la hora del remate.

Sabuesos y grifones

Son también perros dotados de gran olfato si bien su tesón al seguir el rastro muchas veces dificulta al rehalero su labor de dirección de la rehala, ya que éstos, una vez cogen el rastro, no le dejan sin importar salirse de la mancha.

 

Perros de agarre

El alano

De origen español, es uno de los que no puede faltar en cualquier rehala. Es un animal de fuerte mordida de envergadura media y muy peleón. Es frecuente que presente problemas de convivencia con otras razas ya que es muy territorial.

Sin duda, el dato más curioso de este animal es que fue uno de las razas que conquistó America. Junto con los soldados españoles que desembarcaron en el nuevo mundo, fue famoso un alano que tuvo por nombre “becerrillo” y que sin duda fue la pesadilla de muchos de los pueblos conquistados por la corona de España.

El dogo argentino

Es otro peleón, muy agresivo en el agarre pero excesivamente pendenciero. Así, en nuestro país, el dogo argentino forma parte de la lista de los perros potencialmente peligrosos, no obstante con una educación adecuada podremos convertirlo en un excelente compañero a la vez que muy bravo con las piezas de caza mayor.

Boxer

Es quizá el escogido por muchos rehaleros por su comportamiento noble y nada peleón con sus congéneres. Cumple muy bien su función y no evita el choque con jabalíes. Conjuga perfectamente su actitud tranquila y cariñosa con sus amos, pero letal cuando se enfrenta a jabalíes o venados.

Hasta aquí nuestra clasificación, hay varios más tanto de caza mayor como de caza menor y, como decíamos, existen mezclas de razas que han dado magníficos perros de caza.

 

El olfato de los perros cazadores

El olfato de los perros cazadores es el arma más poderosa con la que cuentan nuestros compañeros de fatigas para hacernos pasar unas maravillosas jornadas de caza tras las piezas deseadas.

Órgano olfativo del perro cazador

La nariz del perro de caza es un complejo sistema que permite a este animal detectar los olores a mayor distancia que un humano además de ser capaz de cribar los mismos e identificar intensidades y olores encubiertos.

Este prodigio natural obedece a varias razones:

Receptores olfativos

Una de las razones que explican el poder olfativo de los canes es la cantidad de receptores olfativos que utilizan. Hablamos de entre 200 y 300 millones y para que nos hagamos una idea comparativa, el humano posee alrededor de 5 millones de receptores, por lo que la capacidad olfativa del perro frente al humano es entre diez mil y cien mil veces superior.

Capacidad cerebral

Otro de los motivos que contribuye al prodigio olfativo de nuestros perros de caza es el área cerebral que el perro utiliza para esta función. En el caso de los perros, es cuarenta veces superior al del ser humano y ello porque el olfato es su arma fundamental para perpetuar la especie. El olfato de estos animales, les permite interactuar con otros miembros de su especie y saber su estado de ánimo, agresividad o predisposición a la procreación.

Si los hombres nos saludamos e intercambiamos una corta conversación y enseguida podemos advertir el estado de ánimo del interlocutor, el perro opta por el análisis olfativo de las glándulas anales de su congénere, que le transmite una primera información sobre el estado de ánimo, su predisposición sexual, etc…

La respiración

Tanto en animales como en perros, la respiración es algo que se efectúa de manera espontánea, no obstante tanto en humanos como en perros, esta función es diferente. El humano respira y exahala por la nariz, sin embargo ambas funciones se confunden en la nariz del hombre y por ello se pierde capacidad de análisis de las moléculas del olor.

En el perro, inhalación y exhalación no se confunden en su nariz, por ello, no se pierde capacidad de análisis de los olores.

A ello hay que añadir el hecho de que el hombre inhala aproximadamente una vez por segundo, en el caso de los perros, entre cinco y diez veces por segundo.

Perros para cada actividad

¿Porqué hay perros de caza, perros para salvamiento de personas o peros detectores de droga o explosivos?

En principio, todos los perros están capacitados para la caza o detección de drogas, sin embargo, no todos valen para lo mismo.

En el caso de la caza, diferentes razas de perros han ido evolucionando con esta habilidad y adecuando su cerebro a la detección y atención a los olores que emanan determinados animales, codorniz, perdiz, jabalí, etc… Ello significa que el cerebro de las razas de perros cazadores ha ido evolucionando para la detección de los olores de determinados animales ignorando otros, sin interés cinegético.

Si a ello le sumamos la educación del perro de caza en el sentido de centrar su actividad a la detección de nuestras presas favoritas, obtenemos un animal orientado en la actividad cinegética.

El resto de canes, con facilidades para la detección de drogas, personas, o explosivos obedece a una actividad de aprendizaje muy influenciada por el hombre, “enseñando” a estos perros a detectar otros olores.

Curiosidades olfativas del perro

Existen estudios recientes en los que se ha conseguido que algunos perros sean capaces de detectar algunas enfermedades como el cáncer o la diabetes mediante el análisis olfativo de la orina del enfermo.

Existen determinadas razas que son capaces de detectar olores bajo tierra. Un ejemplo muy claro de ello son los perros truferos, capaces de detectar la trufa incluso cuando ésta se encuentra a más de cincuenta centímetros bajo tierra.

Por todo ello, deberemos estar muy atentos al estado olfativo de nuestro perro prestando una atención especial a la trufa de éste, cuando se reseca pues puede ser síntoma de alguna enfermedad.

 

El transporte de los perros de caza

Cómo nos desplazamos con nuestros perros de caza

La forma en que nos desplazamos con nuestros fieles amigos de un lugar a otro no es algo banal y, de hecho, ha sido objeto de regulación por la legislación en materia de seguridad vial.

En muchos casos, nos desplazamos de una comunidad autónoma a otra para cazar y lógicamente, queremos acompañarnos con nuestros perros, por ello, debemos pensar en la mejor forma de desplazarnos con ellos, bien dentro del vehículo o bien mediante un remolque anclado a nuestro coche.

El perro dentro del vehículo

Si nos decantamos por transportar a nuestros perros de caza dentro del vehículo, debemos tener presente la normativa en materia de seguridad vial.

Así, debemos recordar que el perro debe ir sujeto al vehículo para impedir que éste pueda interferir en la conducción y evite distracciones al conductor, por ello, podremos optar por tres posibilidades:

  1. Bien mediante la sujeción de nuestro perro con un sistema de arneses que permitan la inmovilización del animal mediante un anclaje al sistema de cinturón de seguridad.
  2. Mediante la colocación de una rejilla rígida de separación entre la parte trasera y delantera del vehículo.
  3. La utilización de un transportín que deberá situarse en el suelo del vehículo.

Consejos durante el viaje

Dependiendo de la duración del viaje, habrá que estar pendiente de nuestros canes para evitar posibles mareos y vómitos no deseados, para lo que deberíamos abstenernos de dar de comer al perro antes del viaje.

Tener agua a mano para evitar la deshidratación de nuestro compañero, sobre todo si viajamos en época de mucho calor.

Si el viaje supera las dos horas, sería muy recomendable hacer paradas de vez en cuando para que el perro pueda estirar las patas y hacer sus necesidades.

Mantener bien ventilado el vehículo y aún más si viajamos en verano. Un golpe de calor podría ser fatal para nuestro compañero.

Por último, y muy importante, recordad que el perro debe ir acompañado de la siguiente documentación:

  1. Cartilla sanitaria del can.
  2. Placa censal del ayuntamiento donde está registrado nuestro perro.
  3. Seguro de responsabilidad civil.
  4. Chip identificativo.

Transporte en remolque

Otra de las posibilidades que tenemos para transportar a nuestros perros, es el remolque, que ofrece indudables ventajas y algún que otro inconveniente. Al tratarse de un anexo a nuestro vehículo, deberá cumplir una serie de requisitos que exige la Legislación sobre seguridad vial:

  1. El remolque debe ir matriculado y con las luces traseras,  de freno e intermitente situadas en la parte trasera del remolque.
  2. Además, el peso del mismo no podrá superar los 750 kilogramos de peso, si queremos que nos valga el carné de conducir B1, si supera este peso necesitaremos un carné que permita la conducción de remolques.
  3. La velocidad cuando llevamos el remolque está limitada a 100 kilómetros hora en autopistas y autovías y a 80 kilómetros hora en carreteras convencionales.
  4. el remolque deberá lucir un cartel en la parte trasera en la que se indicará la leyenda: “animales vivos”

Además de lo indicado anteriormente, nuestro fiel amigo deberá portar también la cartilla sanitaria, el chip identificativo, placa censal del ayuntamiento y el seguro de responsabilidad civil al día.

En el caso de que nos veamos obligados a llevar más de un perro, creo que la utilización del remolque es la más adecuada pues nos evita olores, pelos, suciedad, etc… en todo caso, las dos opciones son válidas siempre y cuando respetemos las normas sobre seguridad vial.