Caza del jabalí en la historia

Caza de jabalí a trailla

Un poco de historia

La caza del jabalí a trailla nos retrotrae a hace aproximadamente, siete siglos, para traeros un lance que ya existía en la Vieja Castilla, en el siglo XIV, y que aún hoy se sigue practicando si bien en la zona norte, y en especial, Galicia, Asturias y Cantabria. Dicha modalidad de montería ya se encuentra referenciada en un libro de Alfonso XI, denominado “Libro de la Montería” en el que se describen diversos lances de caza, según la experiencia propia del monarca castellano y otras historias que diversos cazadores le fueron contando.

Se trata de la montería “a la española” o caza del jabalí a trailla. Es quizá el lance más tradicional y el que se practicó en la Península durante siglos, antes de la aparición del arma de fuego, que revolucionó todo el panorama cinegético y cambió profundamente las prácticas venatorias.

¿En qué consiste la caza a trailla?

La caza de jabalí a trailla, básicamente consiste en ir en busca del encame del jabalí, para posteriormente, con los perros, sacarlo de la cama y abatirlo.

La jornada comienza con uno o dos sabuesos atados con una correa, denominada “trailla” de aproximadamente cinco o seis metros de largo e ir dejando que los canes vayan siguiendo el rastro del jabalí hasta su zona de encame.

Una vez localizado el animal, el montero vuelve con los perros hasta el lugar previamente convenido con otros monteros y es entonces cuando se decide qué jabalí es más óptimo para su caza, eligiendo normalmente a los machos adultos.

A partir de ahí, se sueltan unos cuantos perros al objeto de ir dirigiendo al jabalí a la zona donde los monteros se apuestan con los rifles para darle caza.

Así, los perros dirigirán al jabalí a la zona previamente acordada en la que se encuentra la armada lista para abatir la res.

El inconveniente principal de esta modalidad es que hay que ir muy sobrado de piernas ya que no se conoce el encame del jabalí y hay que seguir al perro hasta que dé con el mismo, lo que puede llevar varias horas subiendo por monte cerrado muchas veces y debiendo sujetar al perro con la correa para que no se escape.

 

 

 

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