¿deben ir armados los agentes forestales?

Estado de la cuestión

El encañonamiento de un agente forestal en Navarra hace unos meses y la muerte de dos agentes rurales en Lleida el año pasado, han avivado la polémica sobre el uso de armas por agentes forestales, medioambientales y rurales.

Desde algunos colectivos y asociaciones profesionales se ha exigido su autorización, sin embargo, no todo el mundo piensa igual y al final, será una decisión política la que autorice el uso.

Argumentos a favor de su uso

Argumentos a favor:

* La lucha contra la caza furtiva, cuyas actividades se apoyan más en redes de delincuencia organizada.

* La igualdad de armas frente a cazadores sin escrúpulos.

* La equiparación con otras fuerzas de seguridad …

Argumentos en contra:

*  El coste de las propias armas y su cartuchería. Esta puede ser una de las razones para negar el uso de las armas y ello por el coste de las mismas y su munición. ¿quién debe asumir dicho coste?

* El coste de los cursos de adiestramiento en el uso y manejo de armas de fuego para los diversos agentes. Muy relacionada con la anterior son los costes de dichos costes ¿Quién debe asumirlos?

* La multiplicación de armas de fuego en manos de colectivos no pertenecientes a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

* La actitud desafiante y la falta de colaboración cuando abiertamente la desobediencia de algunos cazadores frente a la labor inspectora de los agentes.

Así las cosas, cabe preguntarse si las razones esgrimidas en favor de la utilización de armas de fuego y los antecedentes aquí narrados son suficientes para aprobar su utilización.

Debemos recordar que la actitud del colectivo de cazadores es casi siempre colaborativa y respetuosa con el trabajo de agentes forestales y medioambientales, no obstante, si bien existen, como en cualquier otro colectivo, actitudes de rechazo ante el agente forestal, en absoluto identifican a un colectivo que roza el millón de personas.

La cuestión está sobre la mesa y corresponde a la Administración valorar unos y otros argumentos para determinar si finalmente se acuerda la utilización de armas de fuego para el colectivo de agentes forestales, medioambientales y rurales.

 

 

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