DÍA DE CAZA Y EL SANTO GRIAL

Vista de la Ermita de San Pantaleón de Losa. Foto cedida por Félix Martín Santos.

El fin de semana pasado pude ir con tío al monte a ver si podíamos colgarnos alguna becada ya que, de perdices, anda muy justo el coto.

El sábado, a primera hora de la mañana salimos hacia el cazadero. Mucho frío, propio de la tierra burgalesa en que estábamos, y algo de viento. Comenzamos la jornada y el sol comenzaba a despuntar cuando, al poco, el perro comienza a picarse en unas zarzas y de repente, sin muestra ni nada, salta la becada. Vuelo vertical, quebrando unos matorrales y sin casi opción de disparo, pum, la primera, al morral.

Seguimos la jornada y dejamos trabajar a los perros provistos de collar. El sol empezaba a calentar, aunque no mucho, y decidimos hacer una parada técnica (necesidades fisiológicas… un pis, vaya) y continuamos. Ya pasada la media mañana, pudimos ver a la liebre en la cama que no había advertido nuestra presencia. Salieron los perros hacia ella y salió como alma que lleva el diablo. Esta vez, la teníamos encarada casi desde la cama. Tiro relativamente fácil, y a la saca.

Ya terminando la mañana, comenzamos a oír el pitido del collar de uno de los perros, salimos escopetados para allá y efectivamente, el perro de muestra. Nos acercamos y al poco, se levanta la becada, como siempre, entre árboles, quebrando… pero no le valió de nada, aunque nos obligó a un segundo tiro.

Terminó la jornada pues, con dos becadas y una liebre. Dado el coto que es, firmaba todos los días.

La sorpresa vino el domingo cuando me invitaron a la Ermita de San Pantaleón de Losa, que es la que aparece en mi blog y que ya conocía de otra visita. Según los “entendidos del lugar”, en dicha Ermita estuvo lo que parece ser el Santo Grial.

Me explicaré. Hay quien ha querido vincular esta Ermita con la historia del Santo Grial, sobre el que se han escrito ríos de tinta y aún sigue siendo fuente de inspiración para muchos autores (véase Javier Sierra y su último libro).

Todo comienza con un texto escrito por Chrétien de Troyes (S.XII) y continúa con un poema épico de Wolfram von Eschenbach en el siglo XIII.

Estos dos autores, sobre todo el primero, son los precursores de los libros de caballerías y de ahí nace la famosa historia del Grial y las leyendas artúricas.

Pues bien, la vinculación de la Ermita de San Pantaleón con el Grial, viene porque ésta, se encuentra muy cerca de la Montaña de Monte Salvado o Mont Salvat, que aparece en los textos de Von Eschenbach. Además, a escasos kilómetros se encuentra la localidad de Criales, según algunos, toponómicamente unida al término “Grial” “Griales”si a eso unimos que a pocos kilómetros nos encontramos con la aldea de Siones y su magnifica Iglesia románica de Santa María, tenemos el cóctel perfecto.

La Orden del Priorato de Sión para custodiar el Santo Grial, la existencia a pocos kilómetros de la localidad de “CRIALES” y muy cerca, la Montaña Salvada.

En fin, al margen de que en dicha Ermita pudiera custodiarse o no el Santo Grial, que va a ser que no, merece la pena una visita a la misma y a la zona donde se encuentra enclavada. Se trata de una Ermita de estilo románico y es una buena ocasión para escaparse un fin de semana y conocer toda aquella zona de Las Merindades, en la provincia de Burgos. Si alguien está interesado, en saber más sobre el tema no dejéis de preguntarme.

 

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