El peligro de la garrapata

El peligro de la garrapata

El peligro de la garrapata puede ser algo real. Hace pocos días hemos conocido el fallecimiento de un cazador por picadura de una garrapata y el proceso infeccioso posterior por transmisión de la fiebre Crimea-Congo.

¿Es peligrosa la garrapata?

Los que frecuentamos el monte y estamos en contacto con animales salvajes, ciervos, jabalíes, corzos, etc… tenemos más posibilidades de ser picados por las garrapatas que cualquiera que no conozca el monte más que en fotografía, no obstante, no todas las garrapatas son iguales y no todas transmiten enfermedades excesivamente peligrosas.

La garrapata se alimenta de sangre y al fijarse en un animal o humano, se aferra al mismo, aguijoneándole una especie de arpón, que se introduce en nuestra piel y es por donde extraen la sangre hasta que se sacian y abandonan al huésped.

Las condiciones climatológicas, abundantes lluvias durante el año, han hecho que aumenta la floresta y con ello, las garrapatas han proliferado en mayor medida, pero a pesar de ello, y como decíamos antes, no hay que alarmarse en extremo pues los fallecimientos por la picadura de este ácaro son bastante extraordinarios.

Recomendaciones a tener en cuenta con la garrapata

A pesar de todo lo dicho, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Siempre que vayamos al monte, deberemos llevar pantalones largos, camisas de manga larga y botas. En general, siempre ropa de caza que evite que la garrapata pueda agarrarse a nuestra piel.
  • Tampoco viene mal que utilicemos algún tipo de repelente para insectos.
  • En caso de que seamos víctimas de alguna picadura, no alarmarse e intentar retirarla de nuestro cuerpo mediante la utilización de pinzas, no usar alcohol, ni gasoil ni intentar extraer el aguijón con la mano pues podría provocar que nos inoculara algún microorganismo patógeno.
  • Atentos a algunos síntomas que pueden delatar que hayamos sido víctimas de alguna picadura. Fiebre, dolores de cabeza y musculares, enrojecimiento de la zona afectada, etc…
  • Si los síntomas no desaparecen al poco tiempo, acudir a un centro médico por si la picadura pudiera habernos inoculado alguna enfermedad grave.
  • Llevar nuestros perros perfectamente vacunados y desparasitados para evitar que el contacto con los mismos pudiera transmitirnos la garrapata.

Para mayor tranquilidad de todos, debemos recordar que los contagios de enfermedades mortales por picadura de garrapata en España son muy excepcionales y en el 99% de los casos se limitan a un pequeño picor y un enrojecimiento de la zona afectada, no obstante, ante la sospecha de alguna enfermedad más grave por la aparición de síntomas como fiebre o dolores, no dejéis de acudir al médico y contadle que habéis sido víctimas de la picadura de la garrapata.

 

 

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