La caza en la prehistoria

La caza en la prehistoria se basaba principalmente en la muerte de animales con fines de alimentación o de control de alguna especie peligrosa pero, ¿cómo era la caza en la prehistoria? hoy, explicaremos algunas curiosidades.

LA CAZA EN LA PREHISTORIA

Nos centraremos en la época en que aparecen los primeros hombres modernos u homo sapiens en la Península Ibérica.

¿Cuál era la fauna de aquella época?

¿Qué armas se utilizaban?

¿Cuáles eran las tácticas de caza?

1. LA FAUNA DE LA ÉPOCA

La fauna en la prehistoria era muy variada y salvo grandes mamíferos, ya extinguidos o desaparecidos de la Península, los animales de hoy, ya existían en aquellos tiempos.

Encontramos así, caballos salvajes, bisontes, ciervos, jabalíes, corzos, cabras, etc…

Con anterioridad a este período, el cuaternario, convivían en la Península, junto con los anteriores, leones, mamuts, hienas, panteras y otros mamíferos ya extinguidos y otros desaparecidos de nuestra fauna.

Aún no existe una teoría unánime de la comunidad científica sobre la extinción de los grandes mamíferos (mamut, rinoceronte europeo, hipopótamo europeo) no obstante podemos apuntar circunstancias climáticas (fuertes glaciaciones) la presión del homo sapiens, etc…

2. LAS ARMAS DE CAZA

Las armas de este período vienen determinadas por la necesidad de cazar para comer.

En etapas anteriores, los homínidos eran más carroñeros que cazadores y más oportunistas que auténticos urdidores de tácticas de caza.

Sin embargo, con la aparición del homo sapiens, las armas de caza se perfeccionan y aparecen nuevos instrumentos que serán decisivos para una caza más efectiva. Así, encontramos el arco y las flechas y los propulsores, cuchillos de una sola pieza y hachas.

Tanto uno como el otro evitan acercarse demasiado al animal a cazar y por lo tanto, aseguran el lance y la posibilidad de que la pieza a abatir pueda herir al cazador.

Podemos observar en esta época que las azagayas (puntas de flecha o jabalina) se van perfeccionando y comienzan a hacerse de asta de ciervo, cabra, etc…

Las puntas de flecha y jabalina de piedra también se perfeccionan y se hacen mucho más letales.

Recientemente, se ha podido demostrar que algunas puntas de flecha y jabalina se untaban con veneno para hacer más efectiva la captura del animal, aunque esta idea no es compartida por todos los expertos, es lo cierto que se han analizado puntas y se han hallado restos de algún veneno como el acónito, el tejo, la cicuta, etc…

4. TÁCTICAS DE CAZA

Poco a poco el homo sapiens se va dando cuenta de que la caza en grupo produce mayores rendimientos que si se practica individualmente y comienza a organizarse en partidas de caza con tácticas bien definidas. Así,una de las más habituales es provocar estampidas en grandes manadas en desfiladeros y obligarlas a pasar por “cuellos de botella” por los que los animales pasan de uno a uno o dos en dos y son esperados a la salida por varios cazadores, quienes los abaten más fácilmente.

Otra de las tácticas es provocar igualmente estampidas obligando a las reses a correr sin freno hasta que llegan a un acantilado en que los animales caen despeñados y son posteriormente recogidos por los cazadores.

El perfeccionamiento de las puntas de los venablos, el nacimiento de los propulsores (que aumentan la velocidad y alcance de las lanzas) y otras armas arrojadizas, y sobre todo, la aparición de los primeros arcos y flechas,consiguen un doble efecto, de un lado, aumentan la efectividad de los lances e impiden que el cazador deba acercarse peligrosamente a sus presas evitando que sea herido por éstas y que se delate su presencia.

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