becada

La caza de la becada

Si en España hay una caza para especialistas es, sin duda, la de la becada. Los cazadores tradicionales se sitúan en el norte de España, pero también podemos conseguir una buena caza en otras tierras.

La especie reina en la caza menor es la becada. Este título lo ha tenido durante mucho tiempo en la península la perdiz, debido al gran número de aficionados a su caza.

Para cazar perdices no es necesario tener nociones básicas sobre su comportamiento y costumbres, ni contar con un buen perro. Es decir, no hay que ser un especialista en su casa para batir un par de perdices. Sin embargo, la caza de la becada, es otro cantar. La dificultad de su caza es superior. Hay que tener en cuenta que una jornada de caza en las que se consiguen tres o cuatro capturas se convierte en un día excepcional.

Cómo ser un buen becadero

Para poder ser un buen becadero se deben cumplir tres características:

  • Contar con un perro especialista en este tipo de caza.
  • Tener conocimientos amplios sobre sus migraciones, sus costumbres, su alimentación y zonas donde encontrar esta especie.
  • Tener una buena forma física y una gran afición, ya que habrá días en lo que el becadero volverá de con las manos vacías.

Dónde puedes encontrarlas

Estas especies suelen habitar en bosques de pinos, abetos, castaños y encinas, habitualmente cerca de zonas húmedas. Las becadas son un ave de vida nocturna y suelen permanecer durante toda su vida en la misma zona.  Su época de celo comienza en Febrero y puede durar hasta Agosto, en esto influye la localización en cuanto a latitud, altitud y temperatura de la zona.

Uno de los factores claves para localizarlas es su alimentación. Principalmente se alimentan de lombrices y gusanos. Estos se encuentran en suelos húmedos. Las agrupaciones frondosas les proporcionan mayor alimento. Si te encuentras en un bosque lo recomendables es que mires en los bordes de los caminos y en las zonas libres de árboles. En inviernos, se suelen situar en lugares donde reciben los primeros rayos del sol y que se encuentren a buen resguardo del viento.

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