La espera nocturna del jabalí

Una de las modalidades de caza mayor que va teniendo mayor auge es la espera nocturna del jabalí. Si tienes paciencia y aguantas bien el frío, este puede ser uno de los lances más apasionantes. Me estoy refiriendo a,

La espera nocturna del jabalí

 Para el ejercicio de esta actividad necesitaremos una conjunción de varias circunstancias. En primer lugar, deberemos contar con la luna, lo suyo es que la luz de ésta nos permita el mayor campo de visión, por lo tanto, es aconsejable luna llena.

Además de ello es muy interesante reconoce la zona de la espera con anterioridad al día señalado. Resulta muy interesante fijarse bien en las charcas y reconocer los aledaños para encontrar huellas, restos de pelos, etc.. Así, deberemos conocer las querencias naturales del guarro, siendo los lugares más indicados, charcas de agua, lodazales o zonas en las que, por existir frutos caídos de los árboles castañas, bellotas, frutas, etc…, sea frecuentados por el jabalí.

Otra de las circunstancias a reseñar es el viento. Hay que recordar que si bien el jabalí tiene una vista que no es para tirar cohetes, goza de un olfato y un oído finísimo, por ello deberemos colocarnos contra el viento, nunca a favor, pues nuestro olor corporal asustaría al cochino y mandaría al traste con nuestro lance.

Recomendaciones en la espera

Dado el prodigioso oído del jabalí, nuestra posición en el punto de tiro debe ser lo más quieta posible, cualquier ruido, por pequeño que nos pueda parecer, puede ser suficiente para alertar al guarro y frustrar el lance.

Así pues, queda “prohibido” hablar, mover cualquier objeto que pueda producir cualquier ruido, etc…

No hay que olvidar que el jabalí es un animal extremadamente cauto, y su falta de agudeza visual la suple con un finísimo oído y mejor olfato, pero además, su propio instinto de supervivencia, le lleva a evitar, en la medida de lo posible, salir a zona abierta y exponerse a cualquier peligro. Para ello no es infrecuente que antes de salir a zonas abiertas, se valga del llamado “escudero.”

El escudero es un jabalí de menor edad que precede muchas veces al viejo al salir a lugares más expuestos, y sólo cuando éste no advierte ningún peligro, da paso al más experimentado, por ello, nuestra paciencia debe ser máxima y si el primero en entrar en la zona de disparo es un jabato, a veces es bueno esperar antes de disparar y esperar al jabalí viejo y por ello más experimentado.

A veces, y más en estos lances, es preferible no precipitarse y esperar al guarro mayor.

Otra de las cuestiones que no deben ignorarse a la hora de decantarse por la espera del jabalí, es la referente a la autorización administrativa para poder disfrutar de esta modalidad cinegética. No olvidéis solicitar la pertinente autorización para la espera nocturna y mucho ojo con visores nocturnos y otros aparatos de iluminación artificial, no todas las Comunidades Autónomas lo permiten.

Finalmente, mucha paciencia, buen abrigo y mucha suerte.

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