Cascos para caza

Los peligros del rifle

El rifle y el ruido

Uno de los peligros del rifle es el daño que la detonación puede producir en nuestros oídos y que puede provocarnos pérdida auditiva e incluso, en los casos más extremos, la sordera. Somos conscientes de que muchos de vosotros estáis al tanto de la peligrosidad de disparar sin protecciones auditivas (cascos) no obstante seguimos viendo en el monte muchos cazadores que aún no lo llevan.

¿Cuántos de nosotros no ha reñido a algún hijo por poner la música a tope? Pues bien, ¿por qué no nos aplicamos el cuento?

Los efectos de los disparos de rifle o escopeta para los oídos no es algo novedoso, pero sin embargo seguimos sin tomar precauciones.

Los daños derivados del ruido producido por el disparo cerca del oído pueden dar lugar a diversos trastornos auditivos, hipoacusia, o dificultad para oír por uno u ambos oídos y en casos graves a la pérdida total del sentido del oído, sordera total. El tema pues, no es ninguna tontería y merece la pena que le dediquemos unos minutos.

Sabemos por experiencia propia que el llevar “cascos” en una montería o rececho o simplemente si vamos a alguna galería de tiro supone un engorro ya que muchas veces (dependiendo de los cascos) dificultan la audición, complican una simple conversación (se oye mal al interlocutor) pero sobretodo dificultan el encare y complican sobremanera echarnos el rifle a la cara.

Dado que tanto cochinos como ciervos, cabras, u otros animales que queramos abatir tienen la fea manía de no avisar cuando se ponen a tiro, ello nos obliga a llevarlos puestos durante toda una batida o montería, lo que es notablemente incómodo. No obstante, deberemos acostumbrarnos a llevarlos puestos siempre que dé comienzo la cacería.

Tapones para los oidos.
Tapones para los oidos.

ESTUDIO COMPARATIVO

Para que os hagáis una idea:
Un disparo de rifle alcanza una intensidad de entre 130 y 165 decibelios.
El despegue de un avión a 50 metros alcanza los 120 decibelios.
Un martillo neumático a 10 metros puede llegar a los 100 decibelios.
El umbral aceptable según la OMS no debería sobrepasar los 65 decibelios.

Según un estudio del International Journal of Occupational Medicine and Environmetal Health, de 18 cazadores y 28 aspirantes a policía analizados, acreditaron, que el 72,2 % sufría problemas de audición de diferente gravedad, el 11,7% presentaba una audición normal, y el 16,7 por ciento presentaba una audición normal en el oído más alejado del arma.

En definitiva, y sin ánimo de fastidiar la temporada de caza a nadie, creo que la inversión en una protección auditiva adecuada, nos puede ahorrar un montón de problemas.

Hoy en día existen gran cantidad de modelos de protección. Elegid el que más os guste y…buena caza.

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